Capítulo 72.1 Ya no

Ya no.

Mis manos van de un lado a otro por su espalda, y él no pierde tiempo, acariciándome por encima del vestido hasta que sus manos se posan en mis muslos. En un solo movimiento, me levanta y, con las piernas, me aferro a su cintura.

—¿Lista para más? —pregunta entre besos.

—Siempre... —Parece...

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