Capítulo 33 Tercera cita y llegada. IV

Mientras ella se acerca poco a poco, no puedo dejar de contemplarla, me percato de cada uno de los lunares que reinan en su cuerpo y puedo decir que eso me gusta demasiado.

—Hola, Connor —me saluda acercándose a mí, y besando mí mejilla en donde su fragancia se cuela en mí fosas nasales.

—Hola, Ge...

Inicia sesión y continúa leyendo