Capítulo 29

Me desperté sobresaltado cuando la enfermera entró a revisar nuestros signos vitales y mi cabeza latía con fuerza. Había encendido las luces y me atravesaban los ojos como dagas. Pensé, ¿qué demonios está pensando? Somos los heridos tratando de descansar.

—¿No puedes volver más tarde? —susurré busc...

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