Capítulo 136 Socio Parte 2

—Ya sabes, lo prohibido siempre es más emocionante y placentero.

Sin poder contenerme por más tiempo, doy un par de zancadas y tomándolo de su abrigo, lo obligo a levantarse de su asiento.

—Te lo advierto, Lefebvre. ¡Mantente alejado de mi esposa!

—¡Oye amigo, tranquilo! —interviene su acompañant...

Inicia sesión y continúa leyendo