Capítulo 38 La boda Parte 2

—Y-yo lo lamento —me disculpo—. Nunca imaginé que algún día mi mentira me podría pesar tanto como ahora que conozco a tu abuela.

—Cuando llegue el momento ya buscaremos alguna excusa para que no se ponga mal.

Me tiende su brazo y enredando el mío, me ayuda a entrar a la casa. Al instante mi mirada...

Inicia sesión y continúa leyendo