Capítulo 121: Cuando lo hayas pensado bien

Cada palabra de Oliver enfriaba lentamente el corazón de Amelia.

Se sentía como una niña perdida, incapaz de encontrar una salida, con lágrimas corriendo por su rostro incontrolablemente.

Buscó confirmación de Oliver una vez más:

—¿Tengo que dar a luz a un niño antes de poder ver a mi abuela?

Oliver...

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