Capítulo 13: Que mi abuela viva hasta los cien

Después de despedirse de Víctor, Amelia regresó al hotel con el corazón contento, sus labios curvados en una sonrisa que no parecía desvanecerse durante todo el trayecto. Era evidente lo feliz que estaba. Al ver su alegría, el corazón de Oliver también se conmovió, y su boca se levantó inconscientem...

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