Capítulo 15: Te extraño tanto que no puedo dormir

Oliver se tocó la mejilla, algo sorprendido de que la pequeña gatita se atreviera a mostrar sus garras frente a él, pero también aliviado por su crecimiento. Si no se resistiera, eso sí sería extraño.

Durante los seis años que Amelia desapareció, Oliver la había estado buscando, pero no había rastr...

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