Capítulo 192: La cárcel

Amelia se mordió el labio y sacudió la cabeza.

—No puedo culparte por esto, es mi propia negligencia.

—En el futuro, pase lo que pase, tienes que decírmelo primero.

Amelia levantó la mirada, abrió la boca y finalmente asintió en silencio. Sin embargo, bajo su corazón, una cálida corriente se elev...

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