Capítulo 200: ¿Rápido o lento?

Tan pronto como las palabras salieron de su boca, Oliver presionó su ya seco y dolorosamente hinchado glande contra la entrada de Amelia y empujó hacia adelante con todas sus fuerzas.

El glande, del tamaño de un puño de bebé, penetró instantáneamente en la apretada y tierna vagina, y una sensación ...

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