Capítulo 233: Penalización diez veces mayor

Al escuchar estas palabras, las pupilas de Amelia se encogieron de repente.

—Verte llevada por Lucas, nunca había estado tan aterrorizado. Temía no volver a verte nunca más.

Sus ojos estaban llenos de profundo afecto, y su sinceridad se reveló sin ninguna reserva en ese momento.

Entonces, Oliver ...

Inicia sesión y continúa leyendo