Capítulo 238: Qué maravillosa sensación

—Oliver... no hagas esto... por favor entra...

Los movimientos de Amelia se habían vuelto muy débiles, y solo suplicaba en voz alta, moviendo su ardiente y sexy cuerpo desnudo débilmente en sus brazos, como si quisiera acompañar los movimientos de Oliver.

En ese momento, la intensa excitación que A...

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