Capítulo 41: Oliver, sálvame

Al cerrarse la puerta, el director llamó a Amelia por su nombre, con un tono condescendiente como si le estuviera otorgando un favor:

—Amelia, has encontrado una gran oportunidad. No seas desagradecida. Si lo sirves bien, te prometo una vida de lujo y comodidad.

Naturalmente, Amelia estaba sin pal...

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