Capítulo 44: Sigo llamándome estúpido

Oliver miró a Amelia frente a él, sintiendo una sensación de déjà vu, su imagen superponiéndose con la de la niña pequeña que solía seguirlo a todas partes.

Amelia siempre había sido así, propensa a hacerle pequeños berrinches. Al principio, no se atrevía; era consciente de su situación, sabiendo q...

Inicia sesión y continúa leyendo