Capítulo 48: Aún no he comido

En la villa, Amelia estornudó inexplicablemente, pensando subconscientemente que Oliver la estaba maldiciendo.

Un sentimiento de agravio surgió repentinamente en su corazón—¿por qué Oliver siempre tenía la ventaja, mientras ella siempre era tan pasiva? Incluso ahora, cuando claramente era su culpa,...

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