Capítulo 47: No pierdas tu tiempo conmigo

México.

En un casino subterráneo, Lucas, quien había desaparecido, estaba gastando miles de manera imprudente en la mesa de juego, maldiciendo su suerte con cada pérdida.

—¡Maldita sea! ¡Qué mano de mierda!

Ya había perdido millones, y su suerte hoy era pésima.

Sin embargo, mantenía la firme cre...

Inicia sesión y continúa leyendo