Capítulo 77: El rescate del secuestrador

El buen humor de Oliver desapareció en un instante. Había regresado a casa tarde en la noche, exhausto, solo para ser recibido por Amelia preguntando por otro hombre. Nadie se sentiría cómodo en tal situación, especialmente alguien tan posesivo como Oliver.

Amelia, que estaba casi completamente aco...

Inicia sesión y continúa leyendo