Capítulo 90: No es de extrañar que no seas su tipo

Amelia se sentaba sola, rodeada de damas desconocidas que, según su observación, parecían pertenecer a los estratos más bajos de este círculo. Esta realización alivió un poco su incomodidad.

La mayoría de las jóvenes de familias adineradas tenían buenos modales, permaneciendo en silencio mientras c...

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