Punto de vista de ARAMINTA

—¿Recuerdas cuando tu padre te regañó por juntarte conmigo, mi señora?

Torcí la boca hacia ella —Pero tú siempre te aferrabas a mí—. Me reí al final de mis palabras, ganándome un puchero de su parte. Imogen replicó casi de inmediato —No, era al revés y...

—Ohh, buenos... días, Su Majestad—. Imogen...

Inicia sesión y continúa leyendo