Punto de vista de ARAMINTA

CAPÍTULO DOCE: PUNTO DE VISTA DE ARAMINTA

Mis ojos se dirigieron a Noah —No importa, puedo manejarlo.

Él asintió en señal de comprensión, lo cual no esperaba, y se alejó de mí —Ven al estacionamiento cuando termines, Princesa— añadió suavemente. Y con eso, salió del comedor. Yo era la única que que...

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