El punto de vista de NOAH

—Noah— llamó Isabella en cuanto entré en la sala principal. Llevaba un vestido muy revelador, antes eso me habría afectado.

—¿Estás bien? —me detuve en seco y le pregunté. Ella se acercó un poco más, mordiéndose los labios.

—¿Estás libre?

Fruncí el ceño—. ¿Qué quieres?

Ella hizo un puchero y me ...

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