Capítulo 7 Capítulo 7

Dos horas después salgo de la constructora, diciéndole hasta luego a la odiosa recepcionista que esta vez no me miró; creo que me excedí un poco con ella. No, qué va fui muy suave. De repente mi estómago gruñe. ¡Dios! si ni siquiera e desayunado estoy famélica así que me dirijo a Starbucks por un la...

Inicia sesión y continúa leyendo