Capítulo 29

El momento en que el cálido aliento de William rozó el rostro de Emily, ella instintivamente se echó hacia atrás.

La escena íntima de esa noche pasó por su mente, y contuvo la respiración.

William suavizó su intensa mirada y se apartó de ella. —Te quedaste dormida. Solo intentaba ayudarte con el c...

Inicia sesión y continúa leyendo