Capítulo 32

El coche estaba silencioso, excepto por el suave zumbido del motor. William seguía mirando de reojo a Emily.

—No le digas al equipo sobre mi identidad —dijo, rompiendo el incómodo silencio con su voz profunda.

Emily solo asintió.

El heredero del próspero Grupo Brown.

No era de extrañar que Willi...

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