Capítulo 42

Elara saltó del columpio y corrió hacia William.

El tiempo había dejado líneas en su rostro, pero sus ojos aún brillaban con un encanto juvenil. Sonrió, su inocencia resplandeciendo.

—Mamá... —la voz de William temblaba aún más.

—Nolan, ¿no me recuerdas? Soy Elara. ¿Has venido a llevarme a una ci...

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