Capítulo 237 Un plan perfecto

Caleb ni siquiera notó sus propias heridas; estaba demasiado preocupado por Anna.

—¿En qué estabas pensando? Estabas tan perdida en tus pensamientos que ni siquiera viste venir el coche.

Anna no podía admitir que estaba pensando en lo que él había dicho esa mañana. Respondió:

—¿Puedes caminar si ...

Inicia sesión y continúa leyendo