Capítulo 293 Encarcelarla

Caleb le entregó el ungüento a Anna, pero no parecía tener intención de irse, lo cual la molestó. Ella frunció el ceño y preguntó:

—¿Planeas observarme mientras me lo pongo?

Caleb no respondió, solo la miró. Al verla dudar, se sentó en el borde de la cama.

—Ya te lo dije, durante las próximas dos...

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