Capítulo 295 Por favor, no me toques

Caleb no retrocedió a pesar de su rechazo. En cambio, una mirada feroz brilló en sus ojos.

Soltó una risa fría, su tono goteando celos y amenaza. —¿Así que Colin puede acostarse contigo, pero yo no? ¿Cuánto tiempo hace que lo conoces? ¿Ya te ha tocado, verdad? No creas que no lo sé. Fuiste a la Vil...

Inicia sesión y continúa leyendo