Capítulo 353 Amargura e impotencia

Colin estudió a Anna por un momento, luego sus labios se curvaron en una sonrisa suave y burlona.

—Hace bastante calor aquí. ¿No tienes calor con esa bufanda?

Anna instintivamente tocó la bufanda alrededor de su cuello. La suave textura le trajo una extraña calidez al corazón, seguida de un toque ...

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