Capítulo 377 Miedo e inmundicia

El ánimo de Anna no parecía mejorar a pesar de la disculpa de Colin. Ella dio un mordisco feroz a la fruta seca en su mano, como si intentara descargar toda su frustración en el pequeño trozo de comida, y luego dijo con firmeza:

—¡Quiero romper contigo! ¡No puedo soportarlo más! Dejé pasar lo de Li...

Inicia sesión y continúa leyendo