Capítulo 386 El precio del crecimiento

Mientras huía, Debra no pudo evitar volverse, su voz temblando de rabia mientras gritaba —¡Espera! ¡No te vas a librar! ¡Si hubiera sabido que estabas aquí, te habría hecho la vida imposible! ¡Ninguno de ustedes se va a escapar!

Su voz resonó por la calle, llena de amargura y enojo. Pero cuando des...

Inicia sesión y continúa leyendo