Capítulo 37: Jadeando por respirar

—Hola Lucas, ¿cómo has estado?

La voz de la chica sonó dulcemente. Lucas se giró y miró de Micheal a Shae.

—Los dejaré solos. Por favor, Shae, habla con Lucas por mí.

Micheal salió del coche ocultando una sonrisa.

—Está bien, Micheal.

Ella tocó sus hombros y se metió en el coche.

—¿No estás fe...

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