Capítulo 126

Olas de placer me invadieron, y me moví como una fiera, el sudor empapándonos a ambos.

Cada embestida poderosa hacía que la respiración de Ava se entrecortara, una mezcla de dolor y placer en su rostro.

Estaba en piloto automático, embistiendo fuerte y rápido.

Ava arqueó su cuerpo para encontrars...

Inicia sesión y continúa leyendo