Capítulo 173

El simio pelirrojo, aunque estaba muerto de cansancio, luchaba por mantener los ojos abiertos. En su cultura, el líder tenía que quedarse despierto para la guardia nocturna.

Viendo lo agotado que estaba, no pude evitar reírme.

El simio pelirrojo me vio reír y me dedicó una sonrisa tímida.

Le hice...

Inicia sesión y continúa leyendo