Capítulo 216

Renuncié a la mochila, llevando solo esa preciosa botella de agua y una ballesta mientras subía la montaña con Sophia y Uri.

La isla era diminuta, y después de caminar por la pendiente cubierta de hierba, llegamos a la cima en solo una hora.

Tres piedras enormes se erguían en el pico, desgastadas ...

Inicia sesión y continúa leyendo