Capítulo 356

No solo era una experta con la ballesta, sino que también conocía el tiro con arco a la perfección.

Me mostró pacientemente cómo hacerlo, y después de unos intentos, comencé a cogerle el truco.

Lily sonrió con orgullo cuando mi flecha acertó en el tronco del árbol, y elogió —James, estás aprendien...

Inicia sesión y continúa leyendo