Capítulo 485

Me agaché y seguí avanzando.

Al coronar una pequeña colina, la escena que se desplegó ante mí me tomó por sorpresa.

A lo lejos, dos ciervos salvajes estaban en pleno acto, pero algo en su vibra no parecía normal.

Sus ojos tenían un tinte rojizo que me dio escalofríos.

Confundido, estaba a punto ...

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