Capítulo 543

El miedo y la vergüenza de Dane eran como la noche y el día comparados con mi actitud tranquila.

—¿Quieres ir por la segunda ronda?— le dije a Dane, haciéndole señas con un dedo.

Dane tragó saliva, su cara manchada con una mezcla de rojo y blanco, demasiado avergonzado para mirarme.

—Eres demasia...

Inicia sesión y continúa leyendo