Capítulo 50

Ella estaba llamando a su jefe, pero no había respuesta. Prudence sabía que no podía esperar más para informarle, así que le pidió a su secretaria que le reservara un vuelo a Italia. No le importaba viajar tres horas solo para llegar allí, porque se sentía desesperada.

Pero ir hasta Sicilia para ha...

Inicia sesión y continúa leyendo