Capítulo 55 55

La boca de Diego se aplana. —Yo no lo pensaría demasiado. Ya guardé mi número en el teléfono, pero cuando llames, aun así voy a necesitar una semana para dejarlo todo listo.

Se pone de pie despacio, quejándose un poco. Cuando me descubre mirándolo, sonríe. —Estos huesos viejos ya no son lo que eran...

Inicia sesión y continúa leyendo