Capítulo 85 85

Le doy un manotazo a la tapa de su laptop para cerrarla y me hundo en la silla frente a él.

—Por esa misma razón, supongo que no te voy a recordar que secuestrar no es muy propio de un caballero.

Se recuesta en su silla, el labio le tiembla apenas, y por un segundo creo que va a hacer un comentari...

Inicia sesión y continúa leyendo