Capítulo 23

—¡Guau! —Fue lo único que logró decir.

Los ojos se le iluminaron.

—Supongo que ya estamos listos. —Peter le tendió las manos como si la invitara a bailar, arrancándole una sonrisa a Julia—. Es hora de irnos, mi dama.

La acompañó hasta el auto, le abrió la puerta y esperó a que se acomodara antes ...

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