Capítulo 32

Nada más entrar en la sala, vio a James. Sin mediar palabra, le asestó un puñetazo en la cara con tanta fuerza que le fracturó la nariz y lo derribó.

—¡Jason! ¿Qué te pasa? —gritó Mirenda.

Corrió hacia James, que apenas comenzaba a recuperarse del golpe.

Al oír el estruendo y los gritos de Mirend...

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