Capítulo 38

—Hola, Julia —saludó.

James cerró la puerta tras de sí y vio cómo Julia palidecía. Ella intentó conservar la calma, aunque en el fondo sabía que no había ido con buenas intenciones.

—Hola. ¿Qué puedo hacer por ti? —preguntó con voz temblorosa.

James sonrió al percibir su miedo. Avanzó con paso fi...

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