Capítulo 119 119

Maya

Estaba tan absorta en la embriagadora sensación de deseo y en los besos de Elias que tardé un rato en darme cuenta de que no íbamos en dirección a la casa de Elias.

Nuestra casa.

Me incliné hacia delante y miré por la ventanilla, luego me volví hacia Elias.

—Mmm... este no es el camino a la c...

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