Capítulo 169 169

Elías

Estaba sentado en el suelo, agarrándome mechones de cabello con los puños, el asfalto aún cálido por el sol del día, con el corazón acelerado por la incredulidad mientras las llamas más abajo parpadeaban y bailaban, apenas visibles entre el espeso humo negro. Había caído el anochecer, pero la...

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