Capítulo 248 248

Maya

Me incliné entre los dos, le agarré el pene con la mano y lo alineé con mi entrada. Luego me hundí sobre él en un solo movimiento suave y deliberado, metiéndomelo entero, centímetro a centímetro, hasta que quedó enterrado hasta el fondo dentro de mí.

Los dos gemimos al mismo tiempo. Así, el á...

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