Capítulo 90 90

Elías

Maya debió de notar mi angustia, porque se removió y me miró preocupada.

—¿Pasa algo?

—Tienes un poco de temperatura —respondí, relajando el ceño para no angustiarla más—. Y también estás temblando, podría ser fiebre.

—¿Qué? No, yo... —Se llevó una mano a la frente para comprobarlo...

Inicia sesión y continúa leyendo