Capítulo 55 55

Iván llegó al día siguiente, dos horas después de lo que había dicho, con una excusa a medias sobre un vuelo retrasado que ninguno de los tres le creyó del todo.

—Llegas tarde a todo, siempre —le dijo Leonardo, abrazándolo de todas formas—. Hasta a nacer llegaste tarde, seguro.

—Llegué exactamente...

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