Capítulo 60 60

Diego llamó una semana después, mientras Maya terminaba de revelar el último rollo de fotos del jardín.

—Tengo una dirección —dijo, sin ningún preámbulo esta vez—. Trabaja en un despacho de abogados, en el centro. Cuatro años ahí, según el registro público.

Me quedé quieto un momento, con el teléf...

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